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- 27 mayo, 2019 -

Miguel Bataller. Ciudadano del mundo y jubilado. Apenas hace media hora que ha terminado el partido de futbol de la Final de la Copa... ¡Hoy brindo por Valencia y por España!

Miguel Bataller. Ciudadano del mundo y jubilado.

Apenas hace media hora que ha terminado el partido de futbol de la Final de la Copa del Rey, entre el Valencia y el Barcelona con victoria de nuestros merengues por 2-1, rompiendo así una serie de cuatro finales de Copa consecutivas ganadas por los azulgranas, que dicho sea de paso practican un juego excelente.

Al poco de terminar el partido, me he parado a pensar que dirán ahora esos directivos del club culé, que habían convertido en habitual ese eslogan que dice que “El FC Barcelona és més que un club”.

Siempre me pareció de muy mal gusto esa sentencia, porque nunca nadie se atrevió a decirme a la cara lo que eso quería decir.

¿Un sentimiento?

Muy respetable, pero tan solo uno pocos de ellos me han confesado que sí, que un sentimiento de un nacionalismo independentista sin la menor simpatía por España.

Eran todos catalanes, porque me consta que la mayoría de mis amigos y conocidos valencianos que son aficionados al Barcelona, se basan más en la simpatía por esos colores desde siempre, que en ese sentimiento que tanto me repugna a mí.

Durante cuatro años y antes en otras ocasiones, la final de la Copa del Rey, era algo que me resultaba incomprensible, porque era una pitada indigna contra el Himno Nacional y un escaparate multicolor de banderas esteladas y pitos al Rey de todos los españoles (catalanes incluidos, lo quieran ellos o no lo quieran).

Sentía vergüenza ajena y nunca entendí que había detrás de toda esa parafernalia.

Hoy no sé porque motivos, todo ha sido distinto.

Quizás porque ha acabado ganando el Valencia después de sufrir muchísimo, al final del partido he disfrutado viendo y escuchando como sonaban o se cantaban alternativamente y con la misma alegría, el Himno Nacional y el Regional Valenciano.

Siempre me he sentido orgulloso de “Ofrenar noves glories a Espanya” pero hoy de una manera muy especial.

Creo que sin pretenderlo, nuestro equipo de futbol ha trabajado por la unidad de España y su prestigio, más de lo que podría hacerlo el Presidente del Gobierno en Funciones en toda su vida.

Tengo que reconocer y aplaudir el señorío y la deportividad de los componentes del equipo y de sus dirigentes deportivos e institucionales, en sus declaraciones al final del partido, felicitando al Valencia y valorando el enorme esfuerzo y merecimientos del Valencia para alcanzar la victoria.

Pero sigo sin comprender porque el Valencia es sólo un club de futbol y el Barcelona se empeñan sus dirigentes en que sea ‘Més que un club’.

Me queda el consuelo de pensar que nuestro equipo, sin alardear ni pretender ser más de lo que es, se ha impuesto por corazón, trabajo y empeño a un “ente de futbol” que pretende ser algo distinto, para ser “algo más” que los demás.

Hoy al menos no lo han sido.

Han sido algo menos, aunque por supuesto mucho más digno que otros años que siendo “mucho más”, pretendían ser lo que nunca han sido ni yo quisiera que lo fueran.

Tengo que felicitar a ese equipo, por el excelente juego que realiza normalmente, aunque a veces como en Roma el año pasado y en Liverpool y Sevilla este año, haya tenido tres tropiezos inesperados, que palidecen su historial pero no lo emborronan, porque en las tres ocasiones han sabido perder de una manera honrosa.

Su equipo es lo que yo llamaría una “orquesta sinfónica del mejor fútbol” bajo la batuta nominal de un buen director de orquesta (entrenador) siempre, pero que dispone del mejor solista del mundo en este maravilloso deporte, que es Leo Messi que tiene la virtud de mejorar año a año, haciendo mejores a todos sus compañeros.

Como se solía decir de los españoles, los componentes del Barcelona Futbol Club, “Serían siempre los mejores vasallos, si tuvieran buen Señor”.

Lamentablemente para ellos, lo que les falla es ese Señor, que siempre ha pretendido que fueran ,Més que un club,…..pero a su servicio.

A buen entendedor sobran palabras.

Solo me queda felicitar a uno de mis dos equipos del alma, a los que siempre les deseo lo mejor, y en este caso es el Valencia CF, que hoy ha ganado la Copa de su Señor, el Rey de España Felipe VI, el primero de los españoles mientras no cambiemos la Constitución, por mucho que les duela a algunos.

El otro, el Villarreal CF, también ha terminado cumpliendo su objetivo básico este año que era mantenerse en Primera División y también le felicito de corazón, porque seguramente el año que viene podremos volver a luchar por entrar en Europa, porque tenemos una base más que suficiente y una cantera espectacular que será perfectamente utilizada como de costumbre por Calleja, porque también él Villarreal CF es sólo un club de futbol, pero magníficamente gestionado y dirigido y por eso sus socios podemos disfrutar del mejor futbol del mundo a unos precios inimaginables en otras latitudes.

En definitiva una noche de alegría y felicidad para el futbol valenciano y español en general, porque el espectáculo ha sido inmejorable y la deportividad y respeto mutuo entre todos los participantes en el evento ejemplar.

Ahora esperar que el Villarreal Juvenil quede Campeón de la Copa de España y que el Villarreal B suba a Segunda División, para facilitar el salto de sus jugadores al primer equipo con mayores garantías de éxito.

Mañana Zaragoza Juvenil y Melilla, trataran de dificultarnos los caminos para cubrir los dos objetivos.

Hasta la semana que viene amigos.

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