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- 11 abril, 2017 -

Miguel Bataller. Ciudadano del Mundo y Jubilado. He repetido hasta la saciedad, la imperiosa necesidad de la independencia de los tres Poderes del Estado,... Peligros para las democracias

Miguel Bataller. Ciudadano del Mundo y Jubilado.

He repetido hasta la saciedad, la imperiosa necesidad de la independencia de los tres Poderes del Estado, para el armonioso y pacífico desarrollo de la vida normal en una democracia respetable.

Desde que Felipe González y Alfonso Guerra decidieron acabar con las teorías de Montesquieu como referente estructural de nuestra incipiente democracia, en el último cuarto del siglo pasado, en España hemos tenido al Poder Judicial en sus mas altas Magistraturas sujeto al Poder Legislativo ya que han sido en las Cortes donde se han elegido a los componentes de los Tribunales Supremo, Constitucional y al Consejo Superior del Poder Judicial.

Desde entonces ningún Gobierno, ni de derechas ni de izquierdas ni de centro, ha movido un solo dedo para cambiar las cosas y mejorarlas.

Cuando están en la Oposición siempre se habla del problema, sobre todo las nuevas formaciones minoritarias que van surgiendo, pero como a fin de cuentas solo han Gobernado PSOE o PP, no se ha dado un solo paso para cambiar nada, pues casi el 100 % de los miembros de esas Instituciones de la Justicia eran propuestos y elegidos por populares o socialistas.

Por lo tanto cuando se ha tenido que dictar sentencia en última instancia, lo queramos o no lo queramos cada componente de esos Tribunales de una forma mas o menos consciente sabía a quien le debía su nombramiento y precisamente por eso muchas veces nos acabamos sorprendiendo de esas sentencias, porque el sistema legal español, es tan interpretable, que cada Juez lo puede interpretar a su gusto y manera.

Es decir, que si las altas Magistraturas Judiciales del Estado fueran elegidas por los mismos jueces, muy probablemente se evitaría la politización de la Justicia y la interpretación de nuestras Leyes sería mas uniforme.

En Venezuela a finales del pasado mes de Marzo, se ha producido otra violación de las normas fundamentales de toda democracia racional, cuando el Tribunal Supremo (cuyos miembros fueron nombrados “a dedo” por el Poder Ejecutivo Bolivariano de Maduro y sus secuaces) decidieron  disolver la Asamblea Nacional (el equivalente a nuestras Cortes) para asumir ellos las labores Legislativas.

Es decir el Poder Judicial, deslegitima los resultados de las votaciones salidas de las urnas, sencillamente porque dicha Asamblea Nacional tenía una mayoría de miembros de la Oposición a Maduro, y estaban tratando de legislar para acabar con el poder omnímodo del que se había dotado al poder Ejecutivo de Maduro, mientras el Movimiento Bolivariano ostentaba la mayoría absoluta también en dicha Cámara.

El Poder Legislativo, en Venezuela acaba siendo destituido por los Poderes Judicial y Ejecutivo ya que el primero sigue las instrucciones del segundo, para dinamitar la Democracia Venezolana, una de las más antiguas y consolidadas en Sudamérica, con unos años de interrupción en los años cincuenta del siglo pasado, por la Dictadura de Pérez Jiménez.

Afortunadamente la presión internacional, sobre todo la de las Democracias Occidentales, ha conseguido revertir esa barbaridad, pero no puede evitar la lucha diaria en las calles de Venezuela entre las multitudes de ciudadanos tan hartos del sistema que les ha arruinado, como hambrientos de no poder comer bastante ni alimentarse bien al no poder encontrar alimentos suficientes en los supermercados, o no tener ni siquiera los bolívares necesarios para poder comprarlos, frente a las fuerzas del ejercito bolivariano, que es de hecho quien detenta el poder o permite que se ejerza de una manera tan lamentable.

Y frente a todos esos despropósitos, el mas absoluto de los silencios de los líderes de Podemos, cuando se les pide su opinión en los medios de difusión españoles, sobre el tema.

No quieren reconocerse como los auténticos diseñadores, del desastre que han generado en aquella rica y floreciente nación.

¿No fueron ellos los asesores de Chávez primero y Maduro después, para la creación de ese Estado Bolivariano?

¿No recibieron millones a espuertas por los informes y consejos de Monedero, Iglesias y Errejón, para estructurar ese Estado?

Y ahora ni pían, ni saben que decir, porque el timo del ‘tocomocho’ es una auténtica obra de arte, comparada con las ocurrencias y ‘paridas’ de estos tres genios de la economía y las teorías políticas, que ni aparecen ni volverán a aparecer por Venezuela, porque saben que si entran… no saldrían de allí.

¿Cómo pueden pretender ser el futuro de España?

 

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  • Opinión que comparto contigo amigo Miguel. El principal problema es que ninguno de los partidos con representación parlamentaria quiere la separación de poderes. De esa forma pueden seguir cometiendo todos los desmanes que cometen.

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